Míchel Salgado: encomiable durante todas las temporadas su entrega, su lucha y personalidad, se va de la entidad blanca después de permanecer diez años en ésta. Gran compañero en el vestuario y con buen trato para con los medios. Trabajador, motivador y elocuente. Pocos jugadores tras encajar un gol es capaz de entusiasmar al equipo, con palabras o acciones -pese a su limitada técnica, sus llegadas no carecían de peligro.

Han aprendido mucho de él los integrantes del Madrid, especialmente Sergio Ramos. Sin embargo, debe aprender a defender con las mismas ganas y eficacia con las que ataca, al estilo del lateral gallego y de otro gran clásico: Roberto Carlos. Sus arrancadas no eran de cincuenta metros sino de cien, ya que tenía que hacer viaje de ida y de vuelta casi a la misma velocidad.

La llegada de Xabi Alonso a la capital es inminente, confirmando que el interés del club de Concha Espina por Pirlo -para mí, el mejor organizador de la última década, aunque quizás acusando ya los años- y por el "desconocido" belga Defour eran para despistar y presionar al Liverpool. La necesidad de que sus arcas se encuentren con más dinero y reformar su gran proyecto lo han facilitado. ¿En quién habrá pensado ya Benítez para sustituirlo?

Arteta parece un buen sustituto del donostiarra: mismas raíces en la Real Sociedad, acoplado al juego inglés, se encuentra también en la ciudad de los Beatles. De corte más ofensivo aunque quizás un peldaño por debajo de Alonso. Es infrautilizado por el Everton -rival natural del Liverpool-, tanto por el juego defensivo de su equipo como por su entrenador, dejando los resultados al deseo de la diosa Fortuna.

Pese a todo lo dicho, con Rafa Benítez nunca se sabe, y puede que se saque un jugadorazo de la manga en cualquier momento. Es un estratega, y todos ellos poseen un as debajo del brazo.